8 de enero de 2018

Ha llovido y la tierra está blandita. Esto me permite cavar del tirón dos líneas, lo que da lugar a una herida en mi mano derecha, la falta de costumbre, nada grave.

El ir trabajando con las piedras me va dando una capacidad de observación con mayor detalle hacia ellas.

Con el agua de la lluvia todo tiene más color.

 

Y salió el sol.